Heroes 0 – Gossip Girl 4

Para muchos de los que la defendimos , la primera temporada de Heroes fue como un pedo silencioso: nadie lo olió (o por lo menos no del todo) hasta que fue demasiado tarde.

Recapitulamos: vale que la serie necesitó de unos cuantos capítulos para empezarse a definir, pero el tronco argumental se tornó harto interesante pasado un tercio de la temporada y hacían prever un desenlace apoteósico. Mentira. Los que defendimos la serie con cierto ahínco nos quedamos con cara de tonto cuando vimos el torpe y aburrido season finale que acabó por desaprovechar, y de qué manera, lo que hasta ese momento parecía una muy buena idea: la batalla final Petrelli-Sylar. Vista la primera entrega del segundo volúmen, casi he acabado por desistir en mi empeño de continuar defendiendo la serie (pérdida de memoria, ¿no había otro recurso más barato?) por lo que mi temporada (a falta de hincarle el diente a Bionic Woman) se estaba quedando coja. Por suerte, mi otra apuesta ganadora del año ha venido al rescate con un arranque contundente.

EdA falta de visionar el quinto capítulo, el saldo arrojado por este drama teen es de un positivo que da incluso gozo hablar de él pese a estar avalada por el productor de la horrible The O. C. La ventaja es que mientras la primera pretendía ser un drama ambientado en las mejores familias de los ángeles, Gossip Girl mantiene de momento el tono superficial con el que imaginas el ambiente real de la alta sociedad neoyorkina. ¿No te identificas con los personajes? Ni falta que hace, porque, seamos serios, infeliz el que pretenda empatizar con personajes millonarios que se comportan como lo que son (exceptuando, claro, que seas millonario tu también). No quiero decir que sea una serie perfecta, pero de momento ha jugado bien la baza de sus virtudes (la mayor, ser honesta con lo que promete) y ha maquillado correctamete sus defectos.

Sin entrar en un análisis somero, puesto que no llevamos más que cuatro entregas, el triunfo absoluto de la serie se encuentra en el personaje de Chuck Bass. Excesivo, amoral, el reflejo torcido que devuelve el espejo de todos los hijos de en Manhattan, encantado de haberse conocido y, sobre todo, encantado de que los demás le conozcan como lo que és: un Logan Echols elevado a la décima potencia absolutamente consciente de su posición por encima del bien y del mal. ¿Por qué? Porque es Chuck Bass y punto, una presencia que sirve para recordar a todos y cada uno de los personajes cual es el mal que albergan en su interior. Como contrapunto a este bastardo confeso, y este es uno de los puntos más bajos a mi entender, Dan Humphrey, un personaje diseñado con la misma plantilla que Seth Cohen, el repelente niño solitario de The O. C. Esta es la definición que da Wikipedia del personaje de Seth:

Ese carácter sarcástico e irónico fruto de años de soledad ,de no tener casi amigos, sin expectativas de mejora en el ámbito social, que le hacen parecer que ya lo “sabe todo” de la vida, mezcaldo con altas dosis de infantilismo ha cautivado a muchos jóvenes que ven en él un modelo a seguir. También la apariencia del pobre chico eternamente enamorado de la más guapa del instituto y que ve el amor como algo lejano e imposible. Es sensible, romántico, cariñoso, original, viste bien, es ocurrente, tiene conversación, es inteligente, tiene dinero, es sencillo, es guapo, atento

Clavado. Si hace unas semanas, Noel comentaba en su blog que el personaje de Nate tenía todas las papeletas de convertirse en el Duncan Kane de esta serie, para continuar con los equivalentes en la desaparecida Verónica Mars, creo poder asegurar que Dan Humphrey será el Piz de Gossip Girl: un personaje de carisma equivalente a cero destinado a perpetuar la horrible moda del cool freak que se queda con la chica (además, ámbas figuras han sido interpretado por sendos actores poseedores de un rostro que parece necesitar un, ejem, verano más para acabar de formarse).

Al margen de estas reflexiones, obviamente, está el grueso argumental de la serie: peleas de gatas entre las queen bees titulares, algunos secretos, muchas mentiras y lujo: fulgurante y abundante lujo. Pero eso, seguro que con solo ver las fotos promocionales, es algo que ya sabíais.

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