Música

Estamos de vuelta

Apuntes de dos hechos recientes:

1. El retorno de Devo. Han pasado más de dos años desde que la banda de Akon (Ohio) estrenase su primera canción inédita desde su desafortunada despedida en 1990 con Smooth Noodle Maps. Watch Us Work It reformulaba los ritmos marciales de sus primeros discos (con trampa, eso sí, se sampleaban a sí mismos) con la locura cencerril del dance-punk de la primera mitad de la pasada década y abría la puerta a la esperanza de un nuevo disco. Por si fuera poco, en 2007 se volvían a liar los energy dome a la cabeza y salían de gira a presentar sus éxitos pretéritos a los jovencitos que no habían nacido cuando predicaban sobre la de-evolución de la especie humana aporreando guitarras y sintetizadores. Después de varias intentonas y un nuevo single en 2009, Don’t Shoot (I’m a Man) parecía que el nuevo disco no llegaría nunca… hasta que presentaron el Devo Song Study en 2010.

En una maniobra 100% coherente tanto con su sentido del humor como con su espíritu crítico con el comportamiento de las grandes corporaciones mundiales, la banda daba a elegir a los fans 12 de entre 16 canciones para componer el nuevo álbum, todavía sin título. Y en nuevo movimiento de desconcierto, elegían ellos mismos la secuencia pasando por alto la elección del público y presentando el disco, Something For Everybody con dos de los temas menos votados y asegurando que era 88% focus group approved. Con esto, Something For Everybody, presentado en sociedad con una actuación en los Juegos Olímpicos de Vancouver, es el mejor disco de retorno que podían hacer después de más de 20 años, ya que recupera y actualiza parte de su legado: las guitarras sincopadas, los ritmos electrónicos y la ironía (fina y gruesa, no se crean) que destilaban en su mejor época.

2. Otra de retornos. Futurama era cancelada en 2003 dejando unas pobres audiencias y una legión de fans descorazonados que no entendían la decisión de Fox. Con un culto creciente a tenor de su sindicación en varios canales estadounidenses (y su repetición hasta la nausea en nuestro país, todo sea dicho), en 2007 la serie volvía en forma de películas directas a dvd, lo que hizo arquear la ceja a muchos y saltar de alegría a otros en los que me incluyo. El resultado: cuatro películas irregulares, no cabe duda, pero que rescataban en gran parte el espíritu de una serie que conjugaba a la perfección ciencia ficción loca, fantasía y toneladas de humor.

Durante la producción de las películas, visto el poco interés de Fox por revivir la serie, la cadena Comedy Central anunció, en 2009, que se estaba preparando una nueva temporada. Y así es. Desde el pasado mes de junio, Futurama se vuelve a emitir en una dulce cadencia semanal que los aficionados tenían olvidada. ¿El veredicto? Bueno, siendo una serie con un fandom tan radical, efectivamente hay quien se rasga las vestiduras por algunos detalles fuera de lugar (estatológicos, para ser más exactos), pero no cabe duda que en los últimos episodios la serie ha vuelto a recuperar parte de su mojo.

3. Me encanta que las cosas que me gusten se gusten entre sí. Por eso, el anuncio de que Devo participarán en el episiodio 100 de Futurama no puede si no provocarme una grandísima sonrisa. Los de Akon se interpretarán a sí mismos en este capítulo. Bueno, a una versión mutada de sí mismos. Una gozada, vamos.

Desde el corazón de la ciudad

Hace menos de una semana volví a ver Control para intentar mitigar mi ansia después de la pataleta inicial. Imposible.

Pese a que sigue teniendo innegables, aunque pocas, virtudes; el culto ciego que sigue generando me hace radicalizarme en mis opiniones y de paso, defecar en el grueso de fanáticos de Joy Division, que son incapaces de formarse una opinión subjetiva del film por su implicación con la ¿historia? del grupo. Y no, no me vale lo de que «la banda sonora es inmejorable».

Escupida la rabia, y aunque cualquier día es bueno para reivindicar a Joy Division (a Joy Division, no a Ian Curtis, ojito), hoy lo es un poco más porque su primogénito cumple nada menos que treinta añazos. El considerado como uno de los mejores debuts de la Historia sigue arrebatador, visceral y apestando todavía al asfalto y al humo de las ciudades más feas del mundo. Con una Collector’s Edition aun caliente es poco probable que el álbum se relance con motivo de este aniversario pero, ¡eh!, esa dama codiciosa llamada Industria todavía puede sorprender con otro remaster para intentar sacarle ese maravilloso sonido a óxido. Sea como fuere, ámenlo ustedes como se merece, es una orden.

¡¡BONUS!!CREA TU PROPIA PORTADA DE UNKNOWN PLEASURES Si el disco ha llegado a pasar a la historia ha sido gracias también a su portada, los cien pulsos del primer pulsar descubiertos y ripeados de la Enciclopedia Astronómica de Cambrigde. Un icono cien millones de veces reproducido, ya sea en camisetas, zapatillas o en un feísimo reproductor Zune como se puede observar más arriba, y con el que se puede jugar en esta página para componer una variación del original.

Animal House

¿Peligroso delincuente o Robin Hood musical?

Greg Gillis a.k.a Girl Talk ha publicado uno de los discos que, si existese la justicia, estará entre los mejores de 2008. Así de simple.

Aunque el álbum está disponible para descargar a precio voluntario desde junio, es ahora cuando los que decidimos pagar por él estamos recibiendo las copias físicas. Fetichismos personales a parte, Feed The Animals, por si alguien todavía no lo sabe, es el cuarto álbum de Girl Talk. Si tuviese la oportunidad de llegar a las tiendas posiblemente se convertiría en un disco superventas, pero existe un pequeño problema. Para que el trabajo se lanzase de forma ordinaria tendrían que pasar varios años y pagarse miles (e incluso millones) de euros en concepto de derechos de autor, ya que está compuesto exclusivamente por más de 200 fragmentos de música popular archifamosa. Y sin pagar un solo dólar, por supuesto.

Para comenzar, Feed The Animals es un disco que abraza la diversión de frente, un party album de primer orden que además funciona a muchos otros niveles. El primero es claramente el elemento subversivo que, además, es el que le ha hecho famoso. Merece ser destacado el hecho de que mientras las autoridades de medio mundo insisten en que la violación de los derechos de autor es peor que una violación, a secas, Gillis base TODA su producción musical en llevar al límite la filosofía del sampleo; autoimponiéndose como regla no utilizar material que no haya sido registrado anteriormente. Feed The Animals se presenta también como un disco educativo en lo musical, destinado a despertar la curiosidad de quien lo escuche buscando las fuentes originales; rizando un poco más el rizo. Un ejemplo, útil y sutil al mismo tiempo: En el cuarto corte del disco (What It’s All About) uno de los samples reconocibles viene del tema Here Comes The Hotstepper, el famoso «na na na na na.. », un éxito de Ini Kamoze, famoso en toda la década de los 90 por aparecer en Prêt-à-Porter, de Robert Altman. Gillis da una vuelta de tuerca más introduciéndo la fuente original a continación, el mayúsculo hit de Willson Picket Land Of A Thousand Dances. Este último aspecto puede funcionar incluso como juego, haciendo que escuchar el disco se convierta en una divertida caza al fragmento amigo y abre todo un abanico de posibilidades para el estudio o el simple entretenimiento. ¿Ejemplos? En esta página han publicado un extenso estudio sobre la procedencia de los samples (los reconocibles) y el espacio que ocupan todos ellos en cada una de las pistas del disco. ¿Otro? En Youtube existen varios videos de aficionados que fusionan los clips al estilo MTV Mashup siguiendo las pistas de Feed The Animals, perpetuando así las ya de por sí múltiples violaciones de copyright.

SUPER ACTUALIZACIÓN 2010 style: Esta página permite escuchar el disco identificando cada sample en tiempo real. GENIUS.

Por último, aunque no menos importante, Feed The Animals da en todo los morros a toda la post-modernidad, al culto a lo «tan malo que resulta bueno» y borra de un plumazo cualquier atisbo de ironía dejando en ridículo a quienes intentan catalogar entre lo que es buena o mala música. Y da igual que el sample provenga de Radiohead, Rihanna, Kelly Clarkson, Metallica o «El Tiburón», todo es aprovechable si de descontextualiza correctamente. Gillis no es un pionero, ni mucho menos, ahí estuvieron el Grey Álbum de Danger Mouse o el Sgt. Petsound’s Lonely Hearts Club Band, pero en estos dos últimos la actuación estaba acotada a dos fuentes. Y el material usado, además, provenía de la alta aristocracia de la música popular.

Y TODAVÍA HAY MÁS

Good Copy Bad Copy, documental de 2007 sobre derechos de autor protagonizado por nuestro dj/delincuente favorito de Pittsburgh.

1. actualización 23:28 / El muy recomendable Emperador de los Helados ha elegido también el día de hoy dar su visión sobre Feed The Animals. Ya saben que es un sabio, así que echen un vistazo ahora mismo. Es una orden