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It’s All Over
Arriesgada la jugada que se han marcado los productores de Skins de cara a una tercera temporada de la serie.
Según el sitio oficial de la serie, el reparto de las dos primeras temporadas será sustituido en la próxima emisión a excepción de Effy, que actuará como nexo de unión entre lo que ya se conoce como primera generación y los nuevos personajes. Desde que comenzó la emisión de la segunda temporada, la gente de E4 ha estado realizando audiciones para encontrar a unos nuevos personajes que tendrán el difícil papel de competir con sus predecesores, aunque según Jamie Brittain, uno de los creadores de la serie, la decisión de reemplazar a todos los personajes estaba tomada casi desde el principio de la emisión, ya que la intención de Skins es la de seguir la evolución de adolescentes en sus últimos años de instituto, no de estudiantes universitarios.

The show is about kids aged 16 to 18 and the time they spend at college. It was kind of natural that we were going to change the cast round every two years, because it’s those two years that we really focus on. We didn’t really want to do a show where they all go off to university. The show’s very much about teenage life and not university life.
De momento, y tal como se ha podido seguir en el blog Skinslife (ese donde, además de pormenorizar los detalles de la música que suena en cada episodio, se dan pistas de dónde comprar la ropa que llevan los actores), los esfuerzos de directores de cásting se han centrado en encontrar a un par de gemelas (not required to be lesbians so don’t worry about that!) y un chico polaco. Personalmente, me parece una decisión acertada, que además vendrá a confirmar si el concepto de la serie puede trascender a los personajes o por el contrario se convertirá en una revisión armada únicamente con estilo.
Culturizándome
Entre los interminables días de una semana horrible (en lo vital y en lo laboral, pero este blog no es un sitio donde contarlo), he conseguido quitarle algunas horas al sueño para emponzoñar las neuronas desde todos los frentes posibles ante la perspectiva de un duro fin de semana que parece que no termina nunca.
VEO: The Young Ones. Aunque poseía el pack editado por Cameo desde hacía varios meses, no había encontrado el momento de ponerme a revisar esta grosera comedia británica de los 80 y es un gustazo comprobar que se conserva tan asquerosamente divertida como la recordaba. El primer capítulo comienza un poco flojo, pero la entrada del enorme Vyvyan Basterd en escena a mi con spoilers
da comienzo a un sinfín de gags cáfres y surrealistas que se van superando episodio a episiodio. Además, este visionado me está revelando detalles que no recordaba, como las actuaciones musicales en cada episodio (de Madness a Motörhead tocando «Ace Of Spades», Yeah!!!) o los cameos que en su momento no supe reconocer (Robbie Coltrane o Hugh Laurie). Además de ser obscenamente buena, The Young Ones me trae gratos recuerdos de mi primer año en la universidad, no ya por la apariencia de la vivienda, que también, si no porque fue entonces donde descubrí esta maravilla de la televisión
Dato irrelevante que probablemente no quieras saber #1: También duante mi primer año en la universidad, completamente abducidos por esta serie, mis compañeros y yo acudimos disfrazados de The Young Ones a una fiesta de carnava. Aunque por altura me hubiese tocado disfrazarme de Mike, acabé vestido como el glorioso Vyvyan. No recuerdo demasiado de aquel carnaval, pero las marcas de los remaches en la frente me duraron días.
ESCUCHO: Aunque ahora lo cuento entre mis álbumes preferidos, le cogí mucha manía al primer disco de The Go! Team por la insistencia con la que mucha gente me lo recomendó como «algo que no has escuchado nunca». En mi caso, y con este disco, la culpa la tuvieron unas expectativas demasiado altas con un disco que rechazé a la primera escucha y al que solo repetidas terapias de choque han conseguido poner en su lugar. Sin embargo, «Proof Of Youth» SI posee el sonido que estaba deseando escuchar desde hace tiempo. Y además puntualizo, posee el sonido (confuso y estridente, pero poderoso) y unas canciones redondas que últimamente no puedo dejar de escuchar. Como muestra, el segundo single «Doing It Right». Y es que la fórmula hip-hop, punk y cantos de animadoras no puede no ser buena.
También le estoy dando una segunda oportunidad al primer disco de Klaxons. Harto acabé (y me imagino que todo el mundo) del asunto del new rave, pero aunque ellos tengan unas pintas infames como se puede comprobar en esta y cualquier otra foto, el álbum contiene al menos dos joyas: «Golden Skans» y «Magick» además de otros temas destacables. Buena parte de culpa de que lo esté escuchando más últimamente la tiene, hay que ser sincero, el hecho de que me hayan regalado una preciosa edición en vinilo doble que, de bonita que es, parece que el disco sea un poco mejor si cabe.
Dato irrelevante que probablemente no quieras saber #2: Todos mis intentos de ver a ámbos grupos en directo han resultado infructuosos. En el caso de The Go! Team he llegado a coincidir físicamente en la misma ciudad hasta en dos ocasiones (Barcelona y Londres), pero la falta de planificación en la primera y de entradas en la segunda me han dejado sin comprobar como se puede trasladar esa coctelera de sonidos al directo. En el caso de los Klaxons, cancelaron su actuación el pasado festival Primavera Sound, aunque entonces tampoco es que me importase mucho.
LEO: En la lectura, estoy haciendo bueno el dicho del caldo y las tazas. Después de estar desde agosto sin dedicarme a cultivar las letras, he decidido que noviembre va a ser el «mes de los libros que debí leer hace siglos y no se cómo no se me ocurrió hacerlo antes» y, además, a pares. En estos momentos estoy con «Hollywood Babilonia» y la autobiografía de Johnny Cash, dos obras que me escocía el no haber leído ya. El primero, y no es nada que me sorprenda, es como echar un vistazo a la Cuore (porque entre agosto y este mes es algo que he hecho bastante) con el star sytem hollywoodiense de los años dorados. Kenneth Anger debería dejarse de tonterías y arriesgarse a publicar el tercer volúmen por muchas demandas millonarias de abogados que le puedan caer encima, ya que solo pensar en un tomo en el que pueda aparecer Tom Cruise me produce temblores en las piernas. En cuanto al libro del Hombre de Negro, pues eso, todos queremos al Hombre de Negro.
Dato irrelevante que probablemente no quieras saber #3: El momento en que intenté explicarle a mi padre el juego de palabras del cartel que aparecía en el bar de Warren mientras veíamos «Death Proof» es una de las cosas que me gustaría tener grabadas en video.
Heroes 0 – Gossip Girl 4
Para muchos de los que la defendimos , la primera temporada de Heroes fue como un pedo silencioso: nadie lo olió (o por lo menos no del todo) hasta que fue demasiado tarde.
Recapitulamos: vale que la serie necesitó de unos cuantos capítulos para empezarse a definir, pero el tronco argumental se tornó harto interesante pasado un tercio de la temporada y hacían prever un desenlace apoteósico. Mentira. Los que defendimos la serie con cierto ahínco nos quedamos con cara de tonto cuando vimos el torpe y aburrido season finale que acabó por desaprovechar, y de qué manera, lo que hasta ese momento parecía una muy buena idea: la batalla final Petrelli-Sylar. Vista la primera entrega del segundo volúmen, casi he acabado por desistir en mi empeño de continuar defendiendo la serie (pérdida de memoria, ¿no había otro recurso más barato?) por lo que mi temporada (a falta de hincarle el diente a Bionic Woman) se estaba quedando coja. Por suerte, mi otra apuesta ganadora del año ha venido al rescate con un arranque contundente.
A falta de visionar el quinto capítulo, el saldo arrojado por este drama teen es de un positivo que da incluso gozo hablar de él pese a estar avalada por el productor de la horrible The O. C. La ventaja es que mientras la primera pretendía ser un drama ambientado en las mejores familias de los ángeles, Gossip Girl mantiene de momento el tono superficial con el que imaginas el ambiente real de la alta sociedad neoyorkina. ¿No te identificas con los personajes? Ni falta que hace, porque, seamos serios, infeliz el que pretenda empatizar con personajes millonarios que se comportan como lo que son (exceptuando, claro, que seas millonario tu también). No quiero decir que sea una serie perfecta, pero de momento ha jugado bien la baza de sus virtudes (la mayor, ser honesta con lo que promete) y ha maquillado correctamete sus defectos.
Sin entrar en un análisis somero, puesto que no llevamos más que cuatro entregas, el triunfo absoluto de la serie se encuentra en el personaje de Chuck Bass. Excesivo, amoral, el reflejo torcido que devuelve el espejo de todos los hijos de en Manhattan, encantado de haberse conocido y, sobre todo, encantado de que los demás le conozcan como lo que és: un Logan Echols elevado a la décima potencia absolutamente consciente de su posición por encima del bien y del mal. ¿Por qué? Porque es Chuck Bass y punto, una presencia que sirve para recordar a todos y cada uno de los personajes cual es el mal que albergan en su interior. Como contrapunto a este bastardo confeso, y este es uno de los puntos más bajos a mi entender, Dan Humphrey, un personaje diseñado con la misma plantilla que Seth Cohen, el repelente niño solitario de The O. C. Esta es la definición que da Wikipedia del personaje de Seth:
Ese carácter sarcástico e irónico fruto de años de soledad ,de no tener casi amigos, sin expectativas de mejora en el ámbito social, que le hacen parecer que ya lo “sabe todo” de la vida, mezcaldo con altas dosis de infantilismo ha cautivado a muchos jóvenes que ven en él un modelo a seguir. También la apariencia del pobre chico eternamente enamorado de la más guapa del instituto y que ve el amor como algo lejano e imposible. Es sensible, romántico, cariñoso, original, viste bien, es ocurrente, tiene conversación, es inteligente, tiene dinero, es sencillo, es guapo, atento
Clavado. Si hace unas semanas, Noel comentaba en su blog que el personaje de Nate tenía todas las papeletas de convertirse en el Duncan Kane de esta serie, para continuar con los equivalentes en la desaparecida Verónica Mars, creo poder asegurar que Dan Humphrey será el Piz de Gossip Girl: un personaje de carisma equivalente a cero destinado a perpetuar la horrible moda del cool freak que se queda con la chica (además, ámbas figuras han sido interpretado por sendos actores poseedores de un rostro que parece necesitar un, ejem, verano más para acabar de formarse).
Al margen de estas reflexiones, obviamente, está el grueso argumental de la serie: peleas de gatas entre las queen bees titulares, algunos secretos, muchas mentiras y lujo: fulgurante y abundante lujo. Pero eso, seguro que con solo ver las fotos promocionales, es algo que ya sabíais.

Dance? with me
Que sí. Que Los Simpson han cambiado la música del opening por primera vez en 20 años. Que es una canción de Ke$ha. Que ha salido en todas las noticias.