Monthly Archives: noviembre 2008

Animal House

¿Peligroso delincuente o Robin Hood musical?

Greg Gillis a.k.a Girl Talk ha publicado uno de los discos que, si existese la justicia, estará entre los mejores de 2008. Así de simple.

Aunque el álbum está disponible para descargar a precio voluntario desde junio, es ahora cuando los que decidimos pagar por él estamos recibiendo las copias físicas. Fetichismos personales a parte, Feed The Animals, por si alguien todavía no lo sabe, es el cuarto álbum de Girl Talk. Si tuviese la oportunidad de llegar a las tiendas posiblemente se convertiría en un disco superventas, pero existe un pequeño problema. Para que el trabajo se lanzase de forma ordinaria tendrían que pasar varios años y pagarse miles (e incluso millones) de euros en concepto de derechos de autor, ya que está compuesto exclusivamente por más de 200 fragmentos de música popular archifamosa. Y sin pagar un solo dólar, por supuesto.

Para comenzar, Feed The Animals es un disco que abraza la diversión de frente, un party album de primer orden que además funciona a muchos otros niveles. El primero es claramente el elemento subversivo que, además, es el que le ha hecho famoso. Merece ser destacado el hecho de que mientras las autoridades de medio mundo insisten en que la violación de los derechos de autor es peor que una violación, a secas, Gillis base TODA su producción musical en llevar al límite la filosofía del sampleo; autoimponiéndose como regla no utilizar material que no haya sido registrado anteriormente. Feed The Animals se presenta también como un disco educativo en lo musical, destinado a despertar la curiosidad de quien lo escuche buscando las fuentes originales; rizando un poco más el rizo. Un ejemplo, útil y sutil al mismo tiempo: En el cuarto corte del disco (What It’s All About) uno de los samples reconocibles viene del tema Here Comes The Hotstepper, el famoso «na na na na na.. », un éxito de Ini Kamoze, famoso en toda la década de los 90 por aparecer en Prêt-à-Porter, de Robert Altman. Gillis da una vuelta de tuerca más introduciéndo la fuente original a continación, el mayúsculo hit de Willson Picket Land Of A Thousand Dances. Este último aspecto puede funcionar incluso como juego, haciendo que escuchar el disco se convierta en una divertida caza al fragmento amigo y abre todo un abanico de posibilidades para el estudio o el simple entretenimiento. ¿Ejemplos? En esta página han publicado un extenso estudio sobre la procedencia de los samples (los reconocibles) y el espacio que ocupan todos ellos en cada una de las pistas del disco. ¿Otro? En Youtube existen varios videos de aficionados que fusionan los clips al estilo MTV Mashup siguiendo las pistas de Feed The Animals, perpetuando así las ya de por sí múltiples violaciones de copyright.

SUPER ACTUALIZACIÓN 2010 style: Esta página permite escuchar el disco identificando cada sample en tiempo real. GENIUS.

Por último, aunque no menos importante, Feed The Animals da en todo los morros a toda la post-modernidad, al culto a lo «tan malo que resulta bueno» y borra de un plumazo cualquier atisbo de ironía dejando en ridículo a quienes intentan catalogar entre lo que es buena o mala música. Y da igual que el sample provenga de Radiohead, Rihanna, Kelly Clarkson, Metallica o «El Tiburón», todo es aprovechable si de descontextualiza correctamente. Gillis no es un pionero, ni mucho menos, ahí estuvieron el Grey Álbum de Danger Mouse o el Sgt. Petsound’s Lonely Hearts Club Band, pero en estos dos últimos la actuación estaba acotada a dos fuentes. Y el material usado, además, provenía de la alta aristocracia de la música popular.

Y TODAVÍA HAY MÁS

Good Copy Bad Copy, documental de 2007 sobre derechos de autor protagonizado por nuestro dj/delincuente favorito de Pittsburgh.

1. actualización 23:28 / El muy recomendable Emperador de los Helados ha elegido también el día de hoy dar su visión sobre Feed The Animals. Ya saben que es un sabio, así que echen un vistazo ahora mismo. Es una orden

Snuff Said

¡¡¡Esto es un atraco!!!

A estas alturas de la semana imagino que todo el mundo habrá visto por televisión las imágenes de un atracador acribillado a tiros por la policía en plena calle en Alicante. Antes de que una vecina tuviese a bien compartir el video que la ha hecho famosa a su pesar, los periodistas tuvimos que hacer la reconstrucción de los hechos con el testimonio de los rehenes y sin material gráfico de los «angustiosos momentos» que se vivieron. La edición impresa de El Mundo en Alicante ha dado la versión más insólita de los hechos ilustrando el asalto con una viñetas que, sin pretenderlo en absoluto, son inquietantemente humorísticas. A mi, por supuesto, me molan, aunque deberían haber ido un poco más allá y ofrecer también el momento del tiroteo en el mismo formato. Mostrando los dos puntos de vista. Con toda la tensión. Con toda la sangre.